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  2. El estadounidense Raymond Burke y el alemán Walter Brandmüller escribieron una carta abierta al papa Francisco con críticas al abordaje de la crisis de pedofilia Raymond Burke y Walter Brandmüller Dos cardenales ultraconservadores denunciaron este miércoles "la plaga de la agenda homosexual" que azota a la iglesia e instaron a los obispos de todo el mundo convocados el jueves por el papa Francisco al Vaticano a combatir ese fenómeno. "La plaga de la agenda homosexual se ha extendido dentro de la Iglesia, fomentada por redes organizadas y protegida por un clima de complicidad y silencio", denunciaron los dos cardenales, el estadounidense Raymond Burke y el alemán Walter Brandmüller. La denuncia fue hecha la víspera de que se inaugure en el Vaticano una cumbre excepcional de tres días con los presidentes de las 114 conferencias episcopales de todo el mundo para combatir la pederastia dentro de la Iglesia. "Las raíces de ese fenómeno se encuentran, es evidente, en esa atmósfera de materialismo, relativismo y hedonismo donde la existencia de una ley moral absoluta, es decir, sin excepciones, es puesta en discusión abiertamente", sostienen los purpurados. En 2015, los cardenales acusaron al Papa de generar “desconcierto y confusión” (Reuters) Para los dos purpurados, conocidos por sus posiciones conservadores, reconocen que "el horrible crimen del abuso de menores" es grave y consideran que se ha extendido "no tanto por el clericalismo" y abuso de poder dentro de la Iglesia, sino por que se "ha alejado de la verdad del Evangelio". Los cardenales consideran que reina un "profundo desorden" y que el "mundo católico está desorientado". El papa Francisco es uno de los mayores críticos del clericalismo que reina en la iglesia, es decir de la manera desviada con que se concibe ser del clero, como una casta superior, que actúa como amo y no como siervo. "Ante ese fenómeno (la homosexualidad) tanto los cardenales como los obispos guardan silencio, ¿ustedes también callarán con motivo de la reunión convocada por el Vaticano el 21 de febrero?", lanzaron con tono de provocación a los presidentes de las conferencias episcopales del planeta. Los dos prelados forman parte del grupo de cuatro cardenales ultraconservadores que criticaron enérgicamente en 2016 al papa Francisco por haber concedido en algunos casos la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar. En una carta enviada a Francisco lo acusaron de sembrar confusión dentro de la Iglesia y le exigieron, sin obtenerla, una respuesta a sus "dudas" sobre sus recomendaciones sobre el tema de la familia. (Con información de AFP)
  3. Asombrado ante el misterioso santuario que explora su nuevo libro, el periodista francés Frédéric Martel escribe que "ni el distrito Castro de San Francisco tiene tantos homosexuales". Se refiere al Vaticano. Y así deja caer una bomba. en estricta reserva, obtuve un ejemplar antes de su lanzamiento del jueves 21 de febrero. Se publicará en ocho idiomas y en veinte países con el título Sodoma, en Europa occidental, y como In the Closet of the Vatican en Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá. En él se afirma que aproximadamente el 80 por ciento de los miembros del clero católico romano que trabaja en el Vaticano, cerca del papa, son homosexuales. El libro sostiene que a mayor homofobia explícita de un funcionario del Vaticano, hay mayores probabilidades de que pertenezca a ese grupo y que, mientras más se escale en la cadena de mando, más homosexuales se encontrarán. Y que no todos son célibes. Ni por asomo. Se supone que debería celebrarlo, ¿cierto? Yo soy un hombre abiertamente homosexual. Y en ocasiones soy crítico de la Iglesia. Albricias por la exposición de la hipocresía en puestos importantes y la afirmación de que algunos de nuestros verdugos tuvieron razones retorcidas. Gracias al cielo por el desafío a su autoridad moral. Que venga la luz. Que salga a relucir la verdad. No obstante, me siento intranquilo e incluso un tanto asustado.Cualquiera que haya sido la intención de Martel, In the Closet of the Vaticanpodría no ser un juicio constructivo, sino una acumulación de municiones para los católicos de la derecha militante que están ansiosos de iniciar una cacería de brujas de sacerdotes homosexuales, muchos de los cuales son servidores ejemplares (y castos) de la Iglesia. Esos mismos católicos se oponen a hacer las reformas necesarias y citan las revelaciones del libro como prueba de que la Iglesia ya es demasiado permisiva y ha perdido tanto el camino como la dignidad. Aunque él mismo es abiertamente homosexual, Martel sensacionaliza la homosexualidad al dedicar su investigación a los funcionarios católicos que han sostenido relaciones sexuales con hombres, no a quienes las han tenido con mujeres. La promesa del celibato que hacen los sacerdotes incluye parejas de cualquier sexo y la norma de las enseñanzas católicas que esta práctica quebranta no es solo la del sexo homosexual, sino la del sexo fuera del matrimonio. En ese contexto, el enfoque de Martel en la homosexualidad se concentra en la idea de que es especialmente inquietante y que despierta morbo. Su tono no ayuda. Escribe: "El mundo que estoy descubriendo, con sus cincuenta sombras de homosexualidad, va más allá del entendimiento". Para algunos lectores podría parecer "un cuento de hadas". Desafía el conocimiento popular de que el papa Francisco, quien tiene detractores a su entorno, está "en la boca del lobo"; aclara: "No es del todo cierto: está entre las locas". Tal vez se escuche mejor en la versión francesa, pero este lenguaje es profundamente bobo y sumamente ofensivo. Las fuentes de la mayoría de la información de In the Closet of the Vatican son vagas y otros expertos en el Vaticano me dijeron que la cifra del 80 por ciento no es fidedigna ni creíble. "No se trata de una acusación basada en la ciencia, sino en la ideología", comentó el reverendo Thomas Reese, columnista de The National Catholic Reporter, quien visita el Vaticano con frecuencia y ha escrito muchos libros acerca de la jerarquía católica romana. "Uno de los problemas es que los obispos católicos nunca han permitido que haya ninguna clase se investigación sobre el tema. No quieren saber cuántos sacerdotes homosexuales hay". Estudios independientes consideran que el porcentaje de homosexuales entre los sacerdotes católicos en Estados Unidos está entre el 15 y el 60 por ciento. En una entrevista telefónica, Martel señaló que el 80 por ciento no es un cálculo suyo, sino de un ex sacerdote del Vaticano cuyo nombre cita en el libro. Sin embargo, presenta esa cita sin el escepticismo suficiente y escribe, con sus propias palabras: "Es una gran mayoría". El autor asegura que In the Closet of the Vaticanrecoge la información de aproximadamente 1500 entrevistas realizadas a lo largo de cuatro años y las colaboraciones de los registros de investigadores y otros asistentes. Yo cubrí los acontecimientos del Vaticano para el Timesdurante casi dos años y el libro tiene tal cantidad de detalles que resulta persuasivo. Sin duda se hablará mucho al respecto y se discutirá acaloradamente. El libro retrata distintas subculturas sexuales, incluyendo encuentros clandestinos entre funcionarios del Vaticano y jóvenes musulmanes heterosexuales que trabajan prostituyéndose. Cita nombres y, aunque muchos pertenecen a funcionarios del Vaticano y otros sacerdotes que ya fallecieron o cuya identidad sexual ya ha estado bajo el escrutinio público, Martel también dedica su energía a la sugerencia de que el predecesor de Francisco, el papa Benedicto XVI, es homosexual. Quizá la descripción más gráfica de la doble vida que muestra la mirada de Martel es la del cardenal Alfonso López Trujillo, de Colombia, quien falleció hace poco más de una década. De acuerdo con el libro, acechó las filas de los seminaristas y sacerdotes jóvenes en busca de hombres a quienes seducir y contrataba, de forma rutinaria, hombres dedicados a la prostitución, a quienes con frecuencia golpeaba después de sostener relaciones sexuales. Al mismo tiempo promovía las enseñanzas de la Iglesia que afirman que todos los hombres homosexuales están "trastornados" y aceptaba la expulsión de los sacerdotes que se creía que tenían "marcadas tendencias homosexuales", ya fuera que las ejercieran o no. Parte de mi preocupación acerca del libro consiste en que su lanzamiento coincide precisamente con una reunión sin precedentes en el Vaticano en torno al abuso sexual dentro de la Iglesia. Por primera vez, el papa ha convocado a los presidentes de todas las conferencias episcopales católicas del mundo para hablar únicamente de este tema. No obstante, hace poco, el reverendo jesuita James Martin, un autor de libros que han sido éxito en ventas, escribió en un mensaje en Twitter que es evidente que el libro "desviará la atención del abuso infantil hacia la homosexualidad de los sacerdotes en general, mezclando equivocadamente la homosexualidad y la pedofilia en la mente de las personas". Tiene razón. El libro no equipara a la homosexualidad con la pedofilia y de hecho afirma, de manera distinta y relevante, que la cultura de sigilo de la Iglesia (una cultura creada en parte por la necesidad de los sacerdotes homosexuales de ocultar su identidad) trabaja en contra de la exposición de los acosadores sexuales que son culpables de cometer un delito. Como me lo dijo David Clohessy, quien desde hace tiempo es defensor de los sobrevivientes de abusos sexuales llevados a cabo por sacerdotes: "Muchos de ellos tienen un gran elemento disuasorio para reportar los delitos sexuales de sus colegas. Saben que son vulnerables a que se les excluya. Es el celibato y la jerarquía secreta, rígida y antiquísima de puros hombres lo que contribuye al encubrimiento". El abuso no tiene orientación sexual, un hecho que ha sido evidente en muchos casos de sacerdotes que han tenido relaciones sexuales con niñas y mujeres adultas, incluyendo monjas, cuya victimización ha sido reconocida públicamente por el papa Francisco por primera vez este mes. No obstante, se trata de una sutileza fundamental que se pierde muy fácilmente en la densidad de los signos de exclamación del libro de Martel. Y habrá mucha más gente que lea los encabezados atrevidos acerca del libro que el libro en sí. Es probable que se queden con la siguiente idea: los sacerdotes católicos están trastornados y los homosexuales son agentes del engaño, reunidos en sociedades excéntricas con rituales extraños. El papa Francisco (REUTERS/Carlos Jasso) Le pregunté si le preocupaba que los homófobos usaran el libro como un arma. Si hacen la lectura correcta, respondió, se darán cuenta de que erradicar a los homosexuales significaría deshacerse de algunos de los héroes de la Iglesia, quienes vituperan en contra de la homosexualidad como una forma de negar o camuflar su verdadera identidad. Los cardenales que aceptan a los homosexuales, dijo, son aquellos que probablemente son heterosexuales. Haciendo a un lado todo lo demás, el libro es evidencia de la enorme tensión entre una Iglesia que con frecuencia denigra y margina a los homosexuales y un sacerdocio lleno de ellos. "Este hecho se mantiene presente como una gran paradoja insostenible", escribió Andrew Sullivan, quien es católico y homosexual, en un extraordinario relato para New York Magazineel mes pasado. En él explica por qué hubo tantos homosexuales en el sacerdocio, en especial hace unas décadas: no se sentían a salvo en una sociedad que los relegaba. El sentirse marginados los hizo inclinarse hacia la espiritualidad y hacia el deseo de ayudar a otros necesitados. No estaban ideando una estratagema elaborada ni buscando el equivalente clerical de un sauna. Buscaban sobrevivir psicológica y emocionalmente.Muchos de ellos siguen intentándolo y me temo que In the Closet of the Vatican no será de mucha ayuda. The New York Time.... Copyright: 2019 New York Times News Service
  4. El Papa Francisco admitió los abusos de curas sobre monjas, pero ahora víctimas de religiosas también cuentan sus tormentos. Me mandó sola al sótano debajo de la cocina para limpiarlo. Un rato después, apareció por detrás de mí diciéndome que era una de sus preferidas y me quería proteger. Hasta que en un momento, se me abalanzó y me quiso tocar”, relató al borde de las lágrimas la ex monja Sandra Migliore, que sufrió esa situación cuando tenía sólo 16 años y estaba estudiando para ser religiosa en una congregación radicada en San Lorenzo (Santa Fe) llamada Hermanas Educacionistas Franciscanas de Cristo Rey. Es que las palabras delPapa Franciscogeneraron un gran revuelo dentro de la Iglesia tras admitir por primera vez que curas y obispos abusaron sexualmente de monjas. Sin embargo, no sólo recibió un revés de las religiosasque esperaron tanto tiempo esta confesión de Bergoglio, sino que también lo cuestionaron las víctimas que vivieron la otra cara: sufrir los abusos de las monjas. Entre esos estremecedores relatos, surge el de Sandra Migliore, que contó a PERFIL los abusos que sufrió a los 16 años de parte de la hermana Viviana Fleitas mientras estudiaba para ser religiosa. Su historia la llevó a escribir el libro“Raza de Víboras” en el que cuenta sus experiencias de maltratos, abusos sexuales y torturas físicas. Luego de que se me abalanzó, me la saqué de encima porque tengo un carácter fuerte, le dije que la iba a acusar y me dejó en paz, pero sé que a otras compañeras les pasó lo mismo y fueron abusadas. Como no nos permitían hablar entre nosotras, no nos enterábamos de que los abusos eran sistemáticos. En su momento, pensé que lo que me había pasado había sido un momento de debilidad de la superiora”, señaló Sandra. Aunque aclaró que si decidían acusar a las formadoras, recibían castigos de todo tipo. En ese sentido, contó algunos de los castigos que recibían por parte de las monjas y recordó los tormentos que sufrieron las fieles en el convento de Carmelitas Descalzas de Nogoyá, Entre Ríos. La investigación periodística de Daniel Enz para Análisispublicada hace tres años provocó que el propio Francisco tomara la decisión de bajar del cargo de superiora a la madre del convento, Luisa Toledo. Los relatos de las dos víctimas que recogió la investigación periodística y se animaron a llevar los hechos al plano judicial son estremecedores: Todas las semanas las monjas debían golpearse en las nalgas con un látigo que tenía puntas metálicas; usar un cilicio en las piernas, incluso durante varios días; llevar una mordaza en la bocahasta por 24 horas para cumplir el voto de silencio; y también las castigaban con una dieta de pan y agua durante una semana, por lo que hubo casos de desnutrición. “En mi congregación también sucedía lo de usar cilicio en las piernas y caderas. Es como un cinturón con pinches, que va pegado a la carne para limpiar los pecados. Incluso la propia madre Viviana Fleitas solía usarlo”, expresó Sandra Migliore. Todos estos “sacrificios en nombre de Dios” terminaron con varias de las exmonjas con tratamientos psicológicos por las secuelas. La causa investiga si existió la posible comisión del delito de privación ilegítima de la libertad agravada contra las monjas de clausura que vivían en el claustro de Entre Ríos. “Es una vida de tanta soledad que no es normal; a nivel físico, psíquico y moral no es normal, no se puede encontrar a alguien equilibrado en un estado así. Es una vida de sacrificios y todo a nombre de Dios”, explicó Sandra a este medio. Editorial Perfil
  5. ROMA. "Desde el jueves hasta el próximo domingo tendrá lugar en el Vaticano un encuentro de los presidentes de todas las Conferencias Episcopales sobre el tema de la protección de los menores en la Iglesia. Invito a rezar por esta cita que he querido como un acto de fuerte responsabilidad pastoral ante un desafío urgente de hoy", ha señalado el pontífice. Francisco ha hecho estas consideraciones tras el rezo de este domingo del Ángelus en la plaza de San Pedro. Durante la catequesis, ha reflexionado sobre las bienaventuranzas y ha dicho que el Señor cura la "miopía crónica" de lo mundano porque su palabra hace reconocer "lo que verdaderamente enriquece, sacia, da alegría y dignidad y sentido a la vida". "Las bienaventuranzas son un mensaje decisivo que empuja a no poner la confianza en las cosas materiales y pasajeras y a no creer en los vendedores de humo que muchas veces son vendedores de muerte", ha señalado. Y ha referido: "Jesús nos ayuda a tener una mirada penetrante en la realidad, a abrir los ojos y a curarse de la miopía crónica que contagia el espíritu mundano". El pontífice ha invitado a alejarse del "peligroso engaño del egoísmo" y abrirse al amor rompiendo "los ídolos mundanos". Por ello ha advertido ante todos aquellos que se proponen como "dispensadores de felicidad", "éxito a corto plazo" y "soluciones mágicas a todos los problemas". Francisco ha reconocido que "es fácil resbalar sin darse cuenta" y por ello ha instado a no dejarse caer en la idolatría "que sustituye a Dios por un ídolo". Por ello, ha instado a los fieles a reflexionar sobre el sentido profundo de tener fe que significa ponerse "del lado de lo que no efímero sino de lo que dura para la vida eterna". Fuente: Deia
  6. MÉXICO La ceremonia, hecha en conmemoración por los 17 años de la comunidad católica gay en el estado, se llevó a cavo en la capilla del Santo Cristo El obispo del estado de Saltillo, Raúl Vera López, presidió el 20 de enero una misa para la asociación civil San Aelredo, que promueve el matrimonio entre personas del mismo sexo y los derechos de las personas transexuales. La ceremonia, hecha en conmemoración por los 17 años de la comunidad católica gay en el estado, se llevó a cavo en la capilla del Santo Cristo, que se encuentra a un constado de la Catedral de Saltillo. Rodeado de las características banderas del colectivo LGBTTTI, el prelado mexicano motivó a la comunidad a continuar con la visibilidad dentro de la Iglesia para poder entenderles. "Tienen un trabajo muy importante que hacer dentro de la Iglesia. Ustedes me ayudaron a entrar a su mundo. Sin ustedes, nosotros en la Iglesia no vamos a entender que tienen una presencia en el mundo y una propia identidad", dijo. La comunidad agradeció al Sacerdote (Foto: Diócesis de Saltillo) Durante la misa, Vera le aseguró al colectivo que, a pesar de las ofensas e injusticias que han podido padecer, la Iglesia tiene un lugar para ellos. Sin embargo, recalcó la necesidad de que la comunidad ayude a la institución a tener mayor apertura. "Dios nos acepta a todos con nuestra diversidad de cualidades y opciones dentro de la vida". Al finalizar la celebración, los dirigentes del colectivo agradecieron al sacerdote, a quién reconocieron su trabajo en pro de la inclusión. Críticas al Obispo por oficiar la misa Luego de que Raúl Vera presidiera la misa, hubo personas que lo insultaron por llevar a cabo actividades con la comunidad lésbico-gay. En la página oficial de la Diócesis de Saltillo, se publicó un comunicado en el que el obispo aseguró haber recibido correspondencia con insultos hacia él. En su cuenta oficial de Twitter, la Iglesia también compartió un mensaje con la declaración del sacerdote, en la que aseguró que es necesario dejar a un lado los prejuicios que se nos han enseñado. En el año 2002, la Iglesia empezó a trabajar con la población LGBT en la capital del Estado de Coahuila. Hasta 2011, la comunidad San Aelredo fue parte de la pastoral de la Diócesis de Saltillo, con la que llevaba una agenda para promover los derechos de las personas homosexuales. Sin embargo, cuestionamientos por parte del Vaticano propiciaron que el colectivo se separara de la diócesis y formara una asociación propia.
  7. Tras la renuncia sorpresiva del portavoz, Francisco nombra a un poderoso vaticanista para bajar la línea papal a los medios vaticanos. En febrero tendrá una cita clave: recibe a los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo. Si 2018 fue el más difícil para el Papa argentino, el 2019, sexto año del pontificado, promete brindar nuevos sofocones a Jorge Bergoglio. El año viejo terminó y el nuevo comenzó con los enredos que brotaron en el dicasterio vaticano que gobierna los medios de comunicación de la Santa Sede. El anuncio del despido sorpresivo (“me avisaron con dos días de anticipación”, se quejó en privado) del director del Osservatore Romano, Giovanni Vian, tras 11 años de leal y eficaz servicio, fue acompañado por la noticia-bomba de que el más poderoso vaticanista proPapa, AndreaTornielli, había sido nombrado por Francisco director editorial del área de comunicaciones, encargado de bajar la linea papal a los medios de la Santa Sede, una tarea sin precedentes. La sorpresa se convirtió prácticamente en escándalo cuando el último día del 2018 llegó la respuesta inesperada: la renuncia como director de la sala de Prensa del portavoz pontificio el norteamericano del Opus Dei Greg Burke y su segunda, la española Paloma García Ovejero. Ni Francisco ni su círculo íntimo se esperaban esa reacción conflictiva disfrazada de deseo de dar completa libertad de reorganización al Papa argentino. Hubo que nombrar como nuevo portavoz, interino que podría ser confirmado, al funcionario Alessandro Gissotti, que durante casi 20 años trabajó en la radio Vaticano junto al mítico padre jesuita Federico Lombardi, que fue vocero de los dos últimos papas. Gissotti es un profesional experimentado enviado como un kamikaze a bloquear el agujero negro abierto por la renuncia de Burke y García Ovejero, que causó agitación entre los informadores vaticanistas. Inmediatamente se pensó en la decisión de Bergoglio de traer a un peso pesado como Tornielli, creador y capo de Vatican Insider, el más influyente sitio de información de la Iglesia, que pertenece al diario La Stampa de Turín, como el comienzo de una ofensiva para afrontar el posiblemente más importante acontecimiento internacional de la Iglesia en 2019: la llegada a Roma de 160 presidentes de las Conferencias Episcopales de rito latino y oriental, convocados por el Papa para tratar la devastante crisis que afronta la Iglesia con los miles de abusos sexuales de miembros del clero a niños y menores La cita será entre el 21 y el 24 de febrero y el Papa se juega el presente y el futuro de su pontificado bajo el asedio de las constantes oleadas de denuncias contra los curas pederastas y la cobertura que reciben por parte de sus superiores y obispos en todo el mundo. La batalla por el dominio de la información ha comenzado con un incidente que ha dejado varias bajas y nuevos recelos, a raíz de la dimisión de Burke y la liquidación casi brutal del apreciado director del Osservatore Romano, Giovanni Rian. Ambos eran respaldados por el número dos de la Iglesia, el secretario de Estado cardenal Pietro Parolín, que en los papeles es actualmente el candidato favorito a suceder a Bergoglio en un Cónclave, si el trono de la cátedra del obispo de Roma se convirtiera en sede vacante. No hay tiempo para perder así que pronto se sabrá si Alessandro Gisotti es confirmado como portavoz, director de la Sala de Prensa y hasta donde se extiende el nuevo poder de ideólogo afín al pontífice Andrea Tornelli, que ha escrito más de sesenta libros sobre los pontífices, las cuestiones vaticanas y sus alrededores. Tornelli sabrá que tiene que tener cuidado con lo que dice, evitar las maniobras y afrontar la crisis ofreciendo el pensamiento papal a través del manejo de la Armada de medios que controla el Vaticano, una trinchera de comunicaciones con un efecto multiplicador extraordinario. En el Osservatore Romano ya ha comenzado a trabajar Andrea Monda, el sucesor de Giovanni Vian. Su misión es propalar “urbi et orbe” (a la ciudad y al mundo) el mensaje bergogliano. La “tolerancia cero” prometida desde el comienzo del pontificado, se ha revelado débil. La crisis, además, está centrada en la Iglesia norteamericana, donde desde 2002, cuando estalló la primera ola a partir de los centenares de casos que saltaron a la notoriedad en la arquidiócesis de Boston, se han sucedido los desastres. Como antecedente es otro desastre que el Papa san Juan Pablo II y sus sucesores hayan protegido al arzobispo de Boston Bernard Law,culpable de dar cobertura a los curas pedófilos nombrándolo arcipreste de la catedral pontificia de Santa María la Mayor en Roma con la cobertura diplomática de la Santa Sede, que lo salvó de la extradición a Estados Unidos y la cárcel. Tras los escándalos en Pensilvania, Illinois y otros estados norteamericanos, el Papa argentino impidió a los obispos yanquis que decidieran en forma autónoma medidas para luchar contra los curas pederastas y oxigenar de una buena vez al catolicismo de 70 millones de fieles escandalizados. Esta prohibición generó nuevas tensiones, ya muy altas porque es en Estados Unidos donde se concentra la conspiración conservadora y tradicionalista para liquidar al pontífice argentino “tercermundista y hereje”. Bergoglio organizó ocho días ejercicios espirituales a las que han asistido cerca de Chicago la mitad de los obispos, y les envió una carta de seis páginas de tono justamente dramático. “La credibilidad de la Iglesia se ha visto fuertemente cuestionada y debilitada por esos pecados y crímenes”, pero sobre todo “por la voluntad de querer disimularlos y esconderlos”, escribió Francisco. La actitud de encubrimiento “lejos de ayudar a resolver los conflictos, permitió que se perpetuasen e hirieran más profundamente el entramado de relaciones que hoy estamos llamados a curar y recomponer”. La carta va mucho más allá del tema de los abusos, es un llamado a terminar con las conspiraciones y demostrar “la capacidad de construir vínculos y espacios sanos y maduros”, que sepan “ respetar la integridad de la persona”. Bergoglio pidió a los obispos que demuestren su voluntad para salvar la unidad de la Iglesia con “la capacidad de convocar para despertar y dar confianza en un proyecto común, amplio, humilde, seguro, sobrio y transparente”. La crisis por los masivos escándalos sexuales que han hundido el prestigio y la credibilidad de la Iglesia y cuya fase aguda lleva ya casi veinte años, pone a la institución que lidera a 1.300 millones de bautizados y al mismo Papa en un brete cada vez más estrecho. Mueren las palabras, hace falta que Francisco anuncie en el encuentro histórico con los presidentes de las Conferencias Episcopales del 21-24 de febrero un plan de medidas concretas y eficaces. El jesuita Hans Zollner, presidente del Centro de Protección a los Menores de la Universidad Gregoriana de Roma, conocida como “la usina de los papas” por su prestigio formativo, es uno de los cuatro miembros del grupo que el Papa nombró para organizar y proponer las líneas de conducta a los presidentes de las asambleas de obipos que se congregarán en Roma. Zollner enfocó bien el problema más critico: cómo responsabiizar a los obispos para manejar correctamente los casos. Es un tema muy difícil: los obispos son descendientes de los apóstoles, representan la columna vertebral de la institución eclesiástica, canónicamente en una relación directa, sin intermediarios, con el pontífice. Queremos ver cómo podemos poner sobre la mesa la cuestión de los obispos”, principales acusados de las maniobras de cobertura de los responsables, en una larga tradición de ocultamiento que se arrastra desde hace siglos. En el vasto panorama de los abusos sexuales existe una variante que ha sido sumergida por la Iglesia porque va directamente a sus entrañas. Cuando las víctimas del clero son las monjas. El fenómeno se está demostrando mucho más grave y explica el auge desde hace años de la fuga de las mujeres religiosas de la Iglesia. El último escándalo ha estallado en la India. Desde hace décadas que se suceden las violaciones. Incluso una de ellas, de 44 años, acusó a su obipo de haberla violado 13 veces en dos años. En una protesta pública, grupos de monjas han pedido el arresto del prelado, pero la comunidad católica se ha dividido y aislado a las denunciantes, según reveló una investigación de la agencia Associated Press. El otro caso en el candelero es de las monjas chilenas, que se han unido a las masivas denuncias que hundieron a la Iglesia trasandina contra los curas pederastas, revelaron que decenas de ellas también han sido abusadas sexualmente por sacerdotes y hasta por otras hermanas y alguna superiora. El incendio se propaga ahora también a la sufrida Iglesia femenina, siempre postergada y sometida. Pero no es una novedad. En marzo de 2001, el portavoz de Juan Pablo II, el español Joaquín Navarro Valls, reconoció que el Vaticano y el Papa conocían las denuncias contenidas en cinco informes de superioras de órdenes norteamericanas que inspeccionaron las filiales africanas y descubrieron la terrible verdad. Centenares de monjas eran violadas como actividad común de los curas africanos, incluyendo las jerarquías, o sea obispos y hasta cardenales. Suor Maura O’Donohue refirió el caso del sacerdote que dejó embazada una monja, la obligó a un aborto que le costó la vida y celebró los funerales. Nunca más el Vaticano respondió a las inquisiciones periodisticas sobre qué medidas se estaban tomando para contener el fenómeno. De esto no se habla. Hasta hoy no se sabe si se adoptó alguna medida o si la prática “non sancta” continúa. Como siempre las mujeres son víctimas especiales de las discriminaciones en la Iglesia. ¿Se ocupará ahora el Papa del caso, rescatándolo del olvido? Vaticano, corresponsal
  8. El debate de si se debería mantener o no el celibato para los sacerdotes de la Iglesia Católica ha ido más allá del marco de la fe. Se ha trasladado a la esfera social porque, en los últimos años, los casos de pederastia que han salido a la luz han hecho que se relacione a la abstinencia que deben guardar los religiosos con los abusos sexuales. El tema se ha puesto bajo el foco mundial debido a las controversias generadas por las denuncias directas a curas católicos. La situación más reciente fue la de Theodore McCarrick, arzobispo de Washington, que a sus 88 años dimitió de su cargo porque fue acusado de abuso sexual a un adolescente. Sucedió a finales de julio y en medio de la tormenta mediática, el Papa Francisco ha dicho en varias ocasiones que eliminar el celibato no es la solución a los problemas. En el panorama mundial, esta semana, la Iglesia Católica en Australia solicitó que el celibato sea opcional, pero no ha recibido respuesta. A mediados de septiembre, la máxima autoridad de la Iglesia Católica señaló en un conversatorio con medios que “el celibato no es un dogma de fe, es una regla de vida que yo aprecio mucho y creo que es un don para la Iglesia. No siendo un dogma de fe, siempre tenemos la puerta abierta para cambiarlo”. Para la Iglesia Católica, el celibato es considerado un nivel superior al matrimonio. Uno de los referentes de lo que se piensa de la práctica en la actualidad es la declaración que hizo el Papa Pío IV,  durante el Concilio de Trento en noviembre de 1563, sobre el matrimonio. Manifestó: “Si alguno dijere que el estado matrimonial es preferible al estado de virginidad o celibato, y que no es mejor y más feliz permanecer en virginidad o celibato que unirse en matrimonio [cf. Mateo 19, 11; 1 Cor. 7, 25]: sea anatema”.   De forma legal, los concilios de Letrán en 1123 y en 1139 declararon el celibato en la Iglesia Católica. Después de su preparación en los seminarios, los futuros sacerdotes hacen votos y renuncias. Uno de ellos el celibato. EL DATO Originalmente, los primeros sacerdotes católicos no necesitaban ser célibes.Pero no todas las ramas en las que se dividió el cristianismo siguieron con esa norma. En la iglesia evangélica, la luterana y la ortodoxa el celibato no es un requisito. Además, se considera que los pastores que están casados pueden impartir consejería de pareja y familia. Los rabinos judíos no siguen esa práctica a pesar de que su religión es el punto de partida del catolicismo. Quienes sí conservaron el respeto del celibato son los Testigos de Jehová. A pesar de que su razonamiento parte desde la Biblia, consideran ejemplos como el de Jesús, que según lo que se sostiene, nunca se casó. En el artículo ‘¿Es obligatorio el celibato para los ministros cristianos?Â’, publicado en la página oficial de los Testigos de Jehová, se lee que Jesús dijo acerca de quienes permanecían solteros como él, “por causa del reino de los cielos”. También, el apóstol Pablo habló de los cristianos que, siguiendo su ejemplo, escogían la soltería “por causa de las buenas nuevas”.    El celibato tampoco es obligatorio para quienes presiden las mezquitas. Ellos tienen la libertad de casarse como todo hombre musulmán. Sus esposas incluso reciben mayores consideraciones por su posición. (PCV) Leer más:Â
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  9. Guest

    Caída de imagen

    ¿Cómo toma un católico un incidente así? Si alguien sabe qué imagen es esta favor comentar, me parece que es San Miguel ArcángelÂ
  10. Ex embajador del Vaticano en Washington acusó al pontífice de haber anulado las sanciones contra el cardenal McCarrick El papa Francisco consideró no comentar las graves acusaciones vertidas contra su persona en un texto, donde se afirma que el sumo pontífice habría encubierto durante su mandato la actuación del cardenal de Estados Unidos, Theodore McCarrick, acusado de abusos sexuales. "No diré ni una palabra sobre eso. Creo que el comunicado habla por sí solo", declaró el papa Francisco, al ser consultado en el avión que lo llevaba de vuelta a Roma tras su visita a Irlanda. Leer más:
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  11. Interesante: El trabajo y los requisitos del Papa no está mencionados en ninguna parte de las escrituras.
  12. Dimiten todos los obispos chilenos ante el escándalo de abusos sexuales Un total de 34 obispos de Chile fueron convocados desde el 15 al 17 de mayo para reunirse con el papa Francisco después de los graves errores y omisiones en la gestión de los casos de abusos El obispo de la ciudad de Osorno, Juan Barros (c), cuestionado como supuesto encubridor de los abusos sexuales contra menores. (EFE)  Todos los obispos chilenos presentaron este viernes su renuncia ante el papa Francisco por los casos de abusos, después de haberse reunido con él durante tres días en el Vaticano, anunciaron en una nota conjunta. Un total de 34 obispos de Chile fueron convocados desde el 15 al 17 de mayo para reunirse con el papa Francisco después de los graves errores y omisiones en la gestión de los casos de abusos, sobre todo en relación al caso de Juan Barros, acusado de encubrir al sacerdote Fernando Karadima. El secretario general de la Conferencia Episcopal de Chile, el obispoFernando Ramos Pérez y el obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González Errázuriz, comparecieron ante la prensa para leer una declaración en la que anunciaban que "ponían su cargo en manos de Santo Padre para que libremente decida con respeto a cada uno de nosotros". Después explicaron que mientras el papa toma una decisión sobre cada uno de ellos "continuarán en sus plenas funciones". Leer más:Â
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  13. El caso de monseñor Juan Barros El conocido jesuita chileno Felipe Berríos apuntó contra el nuncio apostólico, como uno de los dos máximos responsables El conocido jesuita chileno Felipe Berríos denunció ante una radio de su país que el cardenal emérito Francisco Javier Errázuriz y el nuncio (embajador) del Papa, monseñor Ivo Scapolo, son dos de los mayores responsables de haber informado mal al Papaacerca de la verdad de los graves casos de abusos sexuales cometidos en Chile y encubiertos por las jerarquías. El cardenal Errázuriz, que fue arzobispo de Santiago y primado de Chile, es uno de los nueve purpurados del G9 que ayudan al Papa en la reorganización de la Curia Romana y la reforma general en la Iglesia. Esta considerado como muy cercano a Jorge Bergoglio. El obispo de Osorno, Juan Barros. / AFP En especial se refirió a las denuncias de encubrimiento contra el obispo de Osorno, monseñor Juan Barros, quien por su parte dijo que “no he presentado ninguna renuncia a mi cargo” al inaugurarse el lunes en Punta de Tralca la 115 Asamblea de la Conferencia Episcopal de Chile. Seguí leyendo La aterradora historia del cura Karadima y el alivio que Chile espera del Papa Los 34 obispos presentes están conmovidos por el anuncio de que el Papa ha decidido convocarlos a Roma para dialogar con ellos acerca de los casos de abusos, que han producido un severo desprestigio de la Iglesia y una masiva pérdida de fieles en estos años. Cardenal chileno Javier Errázuriz./ AP  El Papa Francisco, que viajó a Chile en enero en la peor gira apostólica de su pontificado, defendió durante años la línea oficial de encubrimiento de la Iglesia y el nombramiento de monseñor Barros en Osorno, pese a las denuncias de muchas víctimas de los abusos practicados por monseñor Fernando Karadima en una parroquia de un barrio acomodado de Santiago. Karadima era considerado “un santo” por sus acólitos y mantenía estrechas relaciones con el la dictadura de Pinochet. Finalmente fue procesado y el Vaticano lo encontró culpable. No fue echado de la Iglesia Católica con la reducción al estado laical, sino condenado a una vida de aislamiento y penitencia en un convento de la capital chilena, donde se encuentra. Monseñor Barros, uno de sus más estrechos seguidores, fue acusado por las víctimas de haber presenciado los abusos sexuales de Karadima y no haber hecho nada para evitarlos y hasta de haber participado. Pero el Papa, cuando Barros era el obispo castrense, lo nombró en la diócesis de Osorno. Las altas jerarquías y los obispos defendieron su inocencia. Incluso el Papa fue mostrado en un célebre video diciéndole a los fieles que protestaban en Roma, que los autores de las “calumnias” contra Barros eran “los zurdos”. En sus declaraciones a la radio chilena Duna, el padre Berríos dijo que la carta del Papa reconociendo sus errores y pidiendo perdón, revela que el origen de los abusos sexuales son “el abuso de poder y el abuso de conciencia”. El sacerdote jesuita afirmó que en la Iglesia existen “verticalidad”, “secretismos” y “miedos” que “se deben desmantelar”. “No basta aquí con sacar a personas”, agregó Berríos, “hay que ver qué produce todo esto. Porque el sistema de investigación dentro de la Iglesia es largo y secreto y nosotros los curas estamos cansados de todo esto”. Explicó que tenía la sensación de que el Papa Francisco “llega tarde a este problema”. En su viaje a Chile, el Papa abrazó en las misas y ceremonias a monseñor Barros que estuvo siempre presente en los ritos. Antes de viajar a Perú, segunda etapa de su gira latinoamericana, Jorge Bergoglio respondió a un periodista que le preguntó sobre el caso Barros. Dijo que “hasta ahora no hay ninguna prueba” y calificó las acusaciones de “calumnias”. En Perú intervino el arzobispo de Boston, cardenal Sean Patrick OÂ’Malley, nombrado por el Papa presidente de la Comisión Pontificia de protección de los menores, que le reprochó esas declaraciones. El Papa cambió su posición ya en el avión en que regresaba a Roma, cuando dijo a los periodistas que pedía perdón por haber exigido “pruebas” a las víctimas y no “evidencias”. Días después anunció que enviaba al mayor experto en casos de abusos sexuales de la Iglesia, el arzobispo de Malta Charles Scicluma, que investigó las denuncias y le presentó un informe al Papa con los resultados de 66 entrevistas y su opinión en favor de la denuncias de las víctimas. Ayer, el Papa pidió perdón en una carta y reconoció que había cometido grandes errores, echando las culpas a las jerarquías de la Iglesia chilena que le habían informado mal. Los obispos de la conferencia episcopal chilena dieron a conocer una declaración reconociendo que no habían “hecho lo suficiente” en la investigación de las denuncias. Otro caso muy grave denunciado es el de los abusos en la congregación de Hermanos Maristas durante muchos años en Chile. Isaac Givovich, victima y denunciante, anunció ayer una nueva querella y dijo que la carta del Papa “es una luz de esperanza”. Elogió “la venida de monseñor Charles Scicluna, quién abrió lo que es una caja de Pandora de la Iglesia Católica chilena entre todas las congregaciones y movimientos”. En Chile se da por seguro que otro cardenal responsable de la cobertura de abusos, el arzobispo de Santiago, Riccardo Ezzatti, será alejado del cargo.
  14. Satanás asegura que los humanos adoramos a Jehová por razones egoístas y que dejaremos de hacerlo si las cosas se ponen demasiado difíciles (lea Job 2:4, 5). Cuando alguien demuestra que quiere conocer a Jehová, Satanás y sus demonios se dan cuenta y tratan de impedirlo. Se enfurecen cuando una persona se dedica a Jehová y se bautiza. La Biblia dice que el Diablo anda “como león rugiente,  procurando devorar a alguien” (1 Pedro 5:8). Satanás quiere destruir nuestra amistad con Jehová (Salmo 7:1, 2; 2 Timoteo 3:12).  Satanás se enfurece cuando nos dedicamos a Jehová.  4 Pero no hay que tenerles miedo a Satanás y sus demonios, pues Jehová ha puesto límites a lo que pueden hacernos. Jehová promete que “una gran muchedumbre” de verdaderos cristianos sobrevivirán a “la gran tribulación” (Revelación [Apocalipsis] 7:9, 14).  El Diablo no puede impedir que eso ocurra, pues Jehová protege a su pueblo. 5 Si nos mantenemos cerca de Jehová, Satanás no podrá destruir nuestra amistad con Dios. La Biblia nos asegura: “Jehová está con ustedes mientras ustedes resulten estar con él” (2 Crónicas 15:2; lea 1 Corintios 10:13). Muchos hombres y mujeres fieles del pasado, como Abel, Enoc, Noé, Sara y Moisés, se opusieron al Diablo manteniéndose cerca de Jehová (Hebreos 11:4-40). Nosotros podemos hacer lo mismo. La Palabra de Dios promete: “Opónganse al Diablo, y él huirá de ustedes” (Santiago 4:7). “TENEMOS UNA LUCHA” 6. ¿Qué intenta conseguir Satanás, y cómo lo hace? 6 Satanás sabe que Jehová ha puesto límites a lo que puede hacernos. Aun así, hará todo lo posible para debilitar nuestra amistad con Dios. El Diablo nos ataca de diferentes maneras, y lleva miles de años usando los mismos métodos. ¿Cuáles son algunos de estos?  7 El apóstol Juan escribió: “El mundo entero yace en el poder del inicuo” (1 Juan 5:19). Satanás controla este mundo malo y también desea controlar a los siervos de Jehová (Miqueas 4:1; Juan 15:19;Revelación 12:12, 17). Sabe que le queda poco tiempo, así que nos ataca intensamente para que seamos desleales a Dios. A veces sus ataques son directos, pero otras veces son más disimulados.  8 La Biblia dice: “Tenemos una lucha [...] contra las  fuerzas espirituales inicuas en los lugares celestiales” (Efesios 6:12). Debemos comprender que, desde el momento en que nos dedicamos a Jehová, todos los cristianos tenemos una lucha personal contra el Diablo y los demonios. Por eso, en su carta a los efesios, el apóstol Pablo dijo tres veces que los cristianos debían mantenerse firmes (Efesios 6:11,13, 14).  9 Satanás y los demonios intentan engañarnos de varias maneras. Si hemos resistido uno de sus ataques, no podemos confiarnos y pensar que podremos resistir cualquier otro. El Diablo se fija en nuestras debilidades para escoger la trampa que mejor le funcione. Pero la Biblia nos advierte de sus trampas para que no caigamos en ellas (2 Corintios 2:11; vea la nota 31). Una de estas trampas es el demonismo.
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    Viernes Santo

    Según la religión católica, el Viernes Santo tiene lugar la Liturgia de la Pasión del Señor, a media tarde de ese día y siempre antes de las seis. El sacerdote y el diácono visten ornamentos rojos, en recuerdo de la sangre derramada. Antes de iniciar la ceremonia, el templo se presenta con las luces apagadas, y la Cruz se ofrece en veneración. En muchos lugares del mundo, incluido el Vaticano se conmemora el Viernes Santo con el rezo del Vía Crucis (camino de la cruz), donde a través de catorce estaciones se rememoran los pasos de Jesús camino a su muerte. También es costumbre en algunos lugares la meditación de las Siete Palabras que Jesús pronunció en la Cruz. La costumbre del día feriado proviene de varias religiones, incluidas las protestantes, establecían la abstención de realizar todas obras mundanas, debido a que la conmemoración, solemne, se originaba en la muerte de Cristo. En España, Hispanoamérica y Filipinas son populares las procesiones con la cruz en andas. Últimamente también ocurren en Cuba, incluso en la Plaza de la Catedral, en el corazón de La Habana Vieja, en un intento por reactivar una tradición que nunca llegó a morir del todo.
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  16. No existe un infierno en el que sufren las almas de los pecadores para toda la eternidad. Así de rotundo se ha expresado el papa Francisco en una entrevista con el diario italiano La Repubblica. Tras la muerte, las almas de las personas que se arrepienten reciben el perdón de Dios y se suman a quienes lo contemplan, pero "aquellos que no se arrepienten y por tanto no pueden ser perdonados, desaparecen", afirma el pontífice argentino. "El infierno no existe; lo que existe es la desaparición de las almas pecadoras", añade Jorge Mario Bergoglio. El papa fue entrevistado por Eugenio Scalfari, un veterano periodista italiano que se proclama ateo pero suele reflexionar sobre la fe y la religión y tiene acceso al líder de la Iglesia católica. Sin embargo, en el pasado la veracidad de algunas de las citas del periodista ha sido cuestionada, sobre todo porque Scalfari, de 93 años, admitió que nunca graba sus entrevistas. Pese a ello, el Vaticano no ha protestado por su trabajo y Francisco sigue dándole entrevistas. Bueno, en realidad, es mejor decir que no se había quejado... hasta hoy, porque desde Roma ha venido, con las horas, el desmentido a las palabras del papa. No, no es que le lleven la contra, es que dicen que el histórico periodista no se enteró bien. El Vaticano desmiente lo que ha publicado el diario italiano y afirma que no se trata de una "transcripción fiel" de las palabras de Francisco. "El Santo Padre Francisco recibió recientemente el fundador del diario La Repubblica en una reunión privada durante la Semana Santa pero sin que aquello fuera considerado una entrevista. Según ha informado el autor del artículo las declaraciones que se recogen no son textuales. Los entrecomillados que aparecen no se deben considerar como una reproducción fiel de las palabras del Santo Padre", afirma un comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. La noticia se produce una semana después de la dimisión del ex prefecto de la Secretaría de Comunicaciones, monseñor Dario Edoardo Viganò, después de la polémica por la publicación parcial de una carta del papa emérito, Benedicto XVI, en que elogiaba la formación teológica de Francisco. Los párrafos difundidos solo hacían referencia a la defensa de Benedicto XVI ante el "necio prejuicio según el cual el papa Francisco sería solo un hombre práctico sin particular formación teológica y filosófica".
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  17. Como suele ocurrir con las celebraciones de la Iglesia Católica, en la fiesta de Pascua también se superponen diferentes tradiciones religiosas y místicas creando un sincretismo cuyo origen antecede y se mezcla con la formación del cristianismo. Si bien la palabra Pascua, y sus diferentes derivaciones del latín, significa “pasar sobre”, en inglés la palabra usada para designar esta festividad es “Easter”, una palabra que claramente proviene de una serie de divinidades femeninas relacionadas con la primavera, la fertilidad y el amor. Y si bien esto ocurre dentro de la tradición anglosajona, esta etimología, para algunos investigadores, delata un origen pagano que no puede disociarse del todo de la celebración cristiana ya que antecede en el tiempo al cristianismo y cuenta en el fondo la eterna historia de la resurrección, una historia mucha más antigua que la de Cristo. Según cuenta Manly P. Hall, en su lectura The Great Solar Symbol of the Messiah, Cristo es una encarnación más del arquetipo del mesías solar --junto con otros héroes y semidioses-- cuyas vidas simbolizan (o son simbolizadas, he ahí el misterio) el trayecto del sol durante el año. De aquí que las grandes fiestas religiosas del cristianismos y de religiones solares coincidan a gross modo con los equinoccios y solsticios. El sol es el gran redentor y su energía es el principio que reinstaura la vida en la Tierra, renaciendo simbólicamente en la primavera --el inicio del año astrológico.  La Pascua, según estableció el Primer Concilio de Nicea, originalmente se celebraba el primer domingo después de la primera luna llena posterior al 21 de marzo o ese mismo 21 de marzo si fuera luna llena. Esto sugiere un sincretismo religioso entre la figura de Cristo y las religiones mistéricas, ligado a la fertilidad y a la adoración del sol y la luna (a veces símbolo de la diosa madre). Al menos esto ya nos revela que en un inicio, las grandes fiestas religiosas emulaban a los grandes procesos astronómicos: una astroteología común a diversas culturas. La palabra "Easter" parece provenir de la diosa Ostera o Eoster (la misma etimología que el Este) diosa del amanecer o de la primavera en la cultura anglosajona. Esta palabra parece estar cognada con la divinidad babilónica, Ishtar, adorada como Venus, ya que al ser la estrella del amanecer y/o del atardecer “parece amar la luz”, es decir es la consorte del dios de la luz, del dios masculino. Esto es importante ya que todas estas divinidades encarnan el principio primordial de la feminidad, de la Diosa Madre -y de sus procesos equivalentes en la naturaleza- que como Robert Graves sostiene en su libro la “Diosa Blanca”, es una deidad prístina que se transforma de igual manera en madre como en amante.
  18. “Mi seguidor” pág. 172 “¡MIREN! ¡El hombre!” Con estas palabras, el gobernador romano Poncio Pilato presenta a Jesucristo ante la multitud encolerizada que se ha reunido al amanecer en las afueras de su palacio. Es el día de Pascua del año 33 (Juan 19:5). Hace apenas unos días que las multitudes aclamaron a Jesús en su triunfal entrada a Jerusalén como el Rey que Dios ha nombrado, pero hoy la muchedumbre hostil lo ve con otros ojos.  Jesús lleva un manto de color púrpura, propio de la realeza, y una corona sobre la cabeza. Pero el manto, puesto sobre la espalda destrozada por los azotes, y la corona, tejida de espinas e incrustada en el ensangrentado cuero cabelludo, son en realidad una burla a su condición de rey. La gente, agitada por los sacerdotes principales, rechaza al hombre que tiene ante sí. Los sacerdotes vociferan: “¡Al madero con él! ¡Al madero con él!”. Movido por un odio asesino, el pueblo grita: “Debe morir” (Juan 19:1-7).  Jesús soporta la humillación y el sufrimiento con dignidad y valor, sin quejarse.* Está preparado para morir. Más tarde ese día de Pascua se somete por voluntad propia a una muerte dolorosa en un madero de tormento (Juan 19:17, 18, 30). Al dar su vida, Jesús demostró que era un verdadero amigo de sus discípulos. “Nadie tiene mayor amor que este: que alguien entregue su alma a favor de sus amigos”, dijo (Juan 15:13). Pero esto hace surgir algunas importantes preguntas. ¿Era realmente necesario que Jesús sufriera tanto y luego muriera? ¿Por qué estuvo dispuesto a pasar por todo aquello? ¿De qué modo podemos imitar su ejemplo quienes deseamos ser “sus amigos” y seguidores? ¿Por qué era necesario que Jesús sufriera y muriera? Como el prometido Mesías, Jesús sabía lo que le esperaba. Conocía las numerosas profecías de las Escrituras Hebreas que describían en detalle sus sufrimientos y su muerte (Isaías 53:3-7, 12; Daniel 9:26). Más de una vez preparó a sus discípulos para los padecimientos que soportaría (Marcos 8:31; 9:31). Cuando iba de camino a Jerusalén para celebrar su última Pascua, les explicó a los apóstoles: “El Hijo del hombre será entregado a los sacerdotes principales y a los escribas, y lo condenarán a muerte y lo entregarán a hombres de las naciones, y se burlarán de él y le escupirán y lo azotarán y lo matarán” (Marcos 10:33, 34). Estas no fueron palabras vacías. En efecto, como ya vimos, se burlaron de él, le escupieron, lo azotaron y lo mataron.  Ahora bien, ¿por qué era necesario que Jesús sufriera y muriera? Por razones de gran importancia. En primer lugar, con su lealtad mostraría de forma innegable que era fiel a Jehová y que apoyaba su soberanía. Recordemos que Satanás aseguró falsamente que las personas solo servían a Dios por motivos egoístas (Job 2:1-5). Al ser fiel “hasta la muerte [...] en un madero de tormento”, Jesús dio una respuesta contundente a esta acusación infundada de Satanás (Filipenses 2:8; Proverbios 27:11). En segundo lugar, los sufrimientos y la muerte del Mesías expiarían los pecados de la humanidad (Isaías 53:5, 10; Daniel 9:24). Jesús dio “su alma en rescate [...] por muchos” y abrió el camino para que tuviéramos una buena relación con Dios (Mateo 20:28). En tercer lugar, al aguantar todo tipo de penalidades, fue “probado en todo sentido igual que nosotros”; de ahí que sea un Sumo Sacerdote compasivo, capaz de “condolerse de nuestras debilidades” (Hebreos 2:17, 18; 4:15). ¿Por qué estuvo dispuesto a dar su vida?  Para apreciar en toda su dimensión lo que Jesús estuvo dispuesto a hacer, pensemos en lo siguiente: ¿qué hombre deja su casa y su familia, y se va a un país extranjero si sabe que la mayoría de la gente allí lo rechazará, que padecerá humillaciones y sufrimientos y que al final lo matarán? Ahora reflexionemos en lo que Jesús hizo. Aunque gozaba de una posición única en los cielos al lado de su Padre, dejó voluntariamente su hogar y vino a la Tierra como hombre. Lo hizo sabiendo que sería rechazado por la mayoría y que padecería crueles humillaciones, intenso sufrimiento y una muerte dolorosa (Filipenses 2:5-7). ¿Qué lo motivó a hacer un sacrificio como ese? Lo que motivó a Jesús fue ante todo el profundo amor que le tenía a su Padre. De hecho, fue el amor a Dios lo que lo impulsó a aguantar. También fue la razón por la que le preocupaban tanto el nombre y la buena reputación de su Padre (Mateo 6:9; Juan 17:1-6, 26). Más que todo lo demás, él quería que el nombre divino quedara limpio de toda la deshonra de que había sido objeto. No había para él mayor honor que sufrir por causa de la justicia, pues sabía que su integridad contribuiría a santificar el grandioso nombre de su Padre (1 Crónicas 29:13).  Jesús tenía otro motivo para dar su vida: su amor por la humanidad, un amor que se remonta al mismo comienzo de la historia humana. La Biblia revela que sentía ese amor desde mucho tiempo antes de venir a la Tierra, pues dice respecto a él: “El objeto de mi cariño [eran] los hijos de los hombres” (Proverbios 8:30, 31). Su amor se hizo evidente durante toda su vida aquí. Como aprendimos en los tres capítulos anteriores, Jesús demostró de muchas maneras su amor tanto por la humanidad en general como por sus seguidores en particular. Pero el 14 de nisán del año 33 dio gustosamente su alma por nosotros (Juan 10:11). ¿Tendremos que imitarlo también a este respecto? ¡Por supuesto que sí! De hecho, es un mandato que él nos da. “Que se amen unos a otros [...] así como yo los he amado” 10, 11. ¿En qué consiste el nuevo mandamiento que dio Jesús a sus discípulos, y por qué es importante cumplirlo? 10 La noche antes de su muerte, Jesús dijo a sus discípulos más cercanos: “Les doy un nuevo mandamiento: que se amen unos a otros; así como yo los he amado, que ustedes también se amen los unos a los otros. En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre sí” (Juan 13:34, 35). ¿En qué sentido es “[amarse] unos a otros” “un nuevo mandamiento”? Es verdad que la Ley mosaica ya ordenaba: “Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo” (Levítico 19:18). Pero el nuevo mandamiento exige un amor aún mayor, uno que nos impulse a dar la vida por otras personas. El propio Jesús lo aclaró al decir: “Este es mi mandamiento: que ustedes se amen unos a otros así como yo los he amado a ustedes. Nadie tiene mayor amor que este: que alguien entregue su alma a favor de sus amigos” (Juan 15:12, 13). Dicho de otro modo, el nuevo mandamiento es: “Ama al prójimo, no como a ti mismo, sino más que a ti mismo”. Con su vida y muerte, Jesús ejemplificó esta clase de amor. ¿Por qué es importante cumplir el nuevo mandamiento? Recordemos que Jesús dijo: “En esto [es decir, el amor abnegado] todos conocerán que ustedes son mis discípulos”. Así es, el amor abnegado nos identifica como cristianos verdaderos. Podemos compararlo con un distintivo, como la tarjeta que llevan en la solapa quienes asisten a las asambleas anuales de los testigos de Jehová y que indica su nombre y su congregación. Del mismo modo, el amor abnegado que sienten unos por otros los auténticos cristianos es su “distintivo”. En otras palabras, el amor mutuo debe ser tan evidente que las personas que nos observen puedan “distinguirnos” como los verdaderos seguidores de Cristo. Por eso, cada uno debe preguntarse: “¿Se ve claramente en mi vida que llevo el ‘distintivoÂ’ del amor abnegado?”. ¿Qué implica mostrar amor abnegado?  Como seguidores de Jesús, es preciso que nos amemos como él nos amó, lo que quiere decir que debemos estar dispuestos a sacrificarnos por nuestros hermanos. ¿Hasta qué punto? La Biblia nos dice: “En esto hemos venido a conocer el amor, porque aquel entregó su alma por nosotros; y nosotros estamos obligados a entregar nuestras almas por nuestros hermanos” (1 Juan 3:16). Al igual que Jesús, tenemos que estar dispuestos a morir los unos por los otros si es necesario. En tiempos de persecución, preferimos sacrificar nuestra vida antes que traicionar a nuestros hermanos espirituales y poner en peligro la suya. En países divididos por conflictos étnicos o raciales, arriesgamos la vida para protegerlos sin importar a qué grupo pertenezcan. Y cuando las naciones entran en guerra, preferimos ir a prisión o hasta morir antes que tomar las armas para atacar a otras personas, se trate de nuestros hermanos o no (Juan 17:14, 16; 1 Juan 3:10-12).  Pero estar dispuestos a morir por nuestros hermanos no es la única forma de mostrar amor abnegado; al fin y al cabo, muy pocos de nosotros tendremos alguna vez que hacer semejante sacrificio. No obstante, si nuestro amor llega hasta ese punto, ¿no deberíamos entonces estar dispuestos a hacer sacrificios más pequeños, a poner a un lado nuestra comodidad por ayudarles? Ser abnegados significa renunciar a nuestros intereses en beneficio de los demás, anteponer el bien ajeno al propio, aunque ello implique alguna incomodidad (1 Corintios 10:24). ¿De qué maneras prácticas podemos mostrar ese amor altruista? En la congregación y en la familia Los superintendentes cristianos hacen muchos sacrificios para “pastore[ar] el rebaño de Dios” (1 Pedro 5:2, 3). Aparte de cuidar de sus propias familias, quizás tengan que dedicar tiempo en las noches o los fines de semana a atender asuntos de la congregación, como discursos, visitas de pastoreo y casos judiciales. Muchos hacen incluso otros sacrificios, ya que trabajan arduamente en las asambleas o son miembros de los Comités de Enlace con los Hospitales, los Grupos de Visita a Pacientes o los Comités Regionales de Construcción. Ancianos, nunca olviden que al servir de buena gana —dedicando tiempo, energías y recursos a pastorear el rebaño—, están manifestando amor abnegado (2 Corintios 12:15). Sus esfuerzos altruistas no solo son valorados por Jehová, sino también por la congregación a la que sirven (Filipenses 2:29; Hebreos 6:10).  ¿Y qué podemos decir de las esposas de los ancianos? ¿No hacen ellas también sacrificios para que sus esposos puedan cuidar del rebaño? No cabe duda de que para ellas es un sacrificio cuando su cónyuge tiene que dedicar a los asuntos de la congregación tiempo que podría pasar con la familia. Pensemos, además, en las esposas de los superintendentes viajantes y los sacrificios que hacen para acompañarlos de congregación en congregación y de circuito en circuito. Se privan de tener su propia casa y tal vez tengan que dormir en una cama diferente cada semana. Sin duda alguna, todas estas cristianas merecen encomio, pues de manera altruista y generosa anteponen los intereses de la congregación a los suyos (Filipenses 2:3, 4). 6 ¿Cómo podemos demostrar amor abnegado en la familia? Padres, ustedes hacen muchos sacrificios para mantener a sus hijos y para criarlos “en la disciplina y regulación mental de Jehová” (Efesios 6:4). Quizás tengan que dedicar largas horas a trabajos agotadores tan solo para poner el pan en la mesa y dar a sus hijos abrigo y un techo donde vivir. Incluso prefieren sufrir privaciones antes que ver a sus hijos pasar necesidades. Y todo esto sin contar el tiempo que dedican a enseñarles, llevarlos a las reuniones cristianas y trabajar con ellos en el ministerio del campo (Deuteronomio 6:6, 7). Su amor y entrega bien vale la pena, pues le complace al Autor de la familia y puede significar, además, vida eterna para sus hijos (Proverbios 22:6; Efesios 3:14, 15).   Esposos, ¿cómo pueden demostrar amor abnegado, tal como hizo Jesús? La Biblia da la respuesta: “Continúen amando a sus esposas, tal como el Cristo también amó a la congregación y se entregó por ella” (Efesios 5:25). Como hemos visto, Jesús amó tanto a sus seguidores que llegó a dar su vida por ellos. ¿De qué manera imita el esposo cristiano la actitud altruista de Jesús, quien “no se agradó a sí mismo”? (Romanos 15:3.) Por ejemplo, pone con gusto los intereses y necesidades de su esposa antes que los suyos. Además, no insiste rígidamente en que las cosas se hagan a su manera, sino que está dispuesto a ceder si no se viola ningún principio bíblico. El esposo que actúa de ese modo se gana la aprobación de Jehová, así como el amor y respeto de su esposa e hijos. ¿Qué haremos nosotros? Si bien cumplir el nuevo mandamiento de amarnos los unos a los otros no es fácil, contamos con una motivación muy poderosa. Pablo escribió: “El amor que el Cristo tiene nos obliga, porque esto es lo que hemos juzgado, que un hombre murió por todos [...] para que los que viven no vivan ya para sí, sino para el que murió por ellos y fue levantado” (2 Corintios 5:14, 15). Dado que Jesús murió por nosotros, ¿no deberíamos sentirnos obligados a vivir para él? Podemos hacerlo siguiendo su ejemplo de amor abnegado. Tal como ya hemos visto, Jesús no estaba exagerando cuando dijo: “Nadie tiene mayor amor que este: que alguien entregue su alma a favor de sus amigos” (Juan 15:13). De hecho, al entregar de buena gana su alma por nosotros, demostró más allá de toda duda cuánto nos ama. No obstante, hay alguien que nos ama aún más. Jesús explicó quién es al decir: “Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). Dios nos ama tanto que dio a su Hijo como rescate, haciendo así posible nuestra liberación del pecado y la muerte (Efesios 1:7). Sin lugar a dudas, el rescate es un regalo valiosísimo que nos da Jehová, pero él no nos obliga a aceptarlo. Nos toca a nosotros decidir si aceptamos este regalo de Jehová. ¿Y cómo lo hacemos? ‘Ejerciendo feÂ’ en su Hijo. La fe, sin embargo, no consiste solo en palabras, sino que se prueba por hechos, por nuestra manera de vivir (Santiago 2:26). Demostramos que ejercemos fe en Jesucristo siguiéndolo día a día. Si así lo hacemos, recibiremos grandes bendiciones tanto ahora como en el futuro, tal como explica el último capítulo de este libro. Dos veces le escupieron a Jesús ese día, primero los líderes religiosos y después los soldados romanos (Mateo 26:59-68; 27:27-30). Ni siquiera entonces se quejó, cumpliendo así estas palabras proféticas: “No retiré la cara de los que me insultaban y escupían” (Isaías 50:6, Versión Popular). ¿Cómo podemos seguir a Jesús? ¿Qué modo de vida abnegado dijo Jesús que debían seguir sus seguidores? (Mateo 16:24-26.) ¿Por qué vale la pena ser personas abnegadas? (Marcos 10:23-30.) ¿Cómo demostró Jesús que era el Pastor Excelente, y qué lección pueden extraer los ancianos de su ejemplo? (Juan 10:11-15.) ¿De qué maneras prácticas podemos imitar el amor abnegado de Jesús? (1 Juan 3:17, 18.)
  19. El ataque con disparos por el que murieron los dos sacerdotes, Germaín Muñiz García e Iván Añorve, ocurrió durante la madrugada de este lunes. Dos sacerdotes murieron al sufrir un ataque con disparos en la carretera Taxco-Iguala, Guerrero, la madrugada de este lunes. Los sacerdotes fallecidos son Iván Añorve Jaimes, párroco de La Sagrada Familia, en Las Vigas, municipio de San Marcos, y Germaín Muñoz García, párroco de San Cristóbal en Mezcala, Guerrero. La Arquidiócesis de Acapulco y la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa confirmaron los asesinatos. Las autoridades no han informado hasta la tarde de este lunes sobre alguna detención por estos hechos. “Como Iglesia estamos consternados ante este trágico suceso que enluta a toda la comunidad”, indicó la Arquidiócesis de Acapulco, en un comunicado. Leer más:
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  20. 1000 Manuscritos Hebreos de La Biblia, en los que aparece el Nombre de Dios: Yehováh, con todas sus vocales. Estos manuscritos han sido escritos por diferentes escribas, en distintas comunidades judías, en distintos continentes, durante un período de más de 10 siglos, y en TODOS ELLOS el Nombre aparece como: Yehováh, y varias veces en cada uno de ellos. Además hay escritos de 16 rabinos a lo largo de la historia declarando que el nombre del Creador del universo es Yehováh.
  21. su crítica sin ambajes contra la corrupción ante la plana mayor de los políticos peruanos, marcó su segundo día en Perú
  22. POR SOCIEDAD BIBLICA (labibliaweb.com). Algunos han dado literalmente todo por amor a Dios y a su Palabra. Ese es el caso de William Tyndale (1494-1536), quien dio su vida por traducir la Biblia al idioma de la gente de su tiempo. William Tyndale fue un erudito muy bien educado que se frustró al ver que la fuente de la verdad, como él comprendía a la Palabra de Dios, estaba lejos del común de la gente. Educado en las Universidades de Oxford y Cambridge, Tyndale se enfurecía por las barreras entre la Biblia y la gente y su anhelo era alimentar no solo la mente sino también el alma del pueblo. «En las universidades», decía, «se insiste en que nadie lea las Escrituras hasta que su mente esté llena de aprendizaje pagano luego de siete u ocho años de enseñanza y armado de principios falsos con los cuales se cierre a la comprensión de las Escrituras.» Tyndale, entonces, dedicó su vida a derribar este obstáculo. Para él, la Biblia «para el pueblo», sería la respuesta ante la corrupción social y religiosa de su tiempo. Tyndale nació alrededor del año 1494 en Gloucester, Inglaterra, cerca de la frontera con Gales. Casi 100 años antes, las autoridades eclesiásticas habías prohibido la lectura de la única Biblia en inglés que existía, la Biblia manuscrita de John Wycliffe, que era una traducción con algunos desaciertos, basada en la Vulgata latina, pero era lo único que tenían los hablantes de inglés. Y tener una copia de la misma era un crimen. La pasión de Tyndale se encaminó hacia una misión tan peligrosa como otras en aquellos tiempos: trabajar desde el hebreo, arameo y griego para crear una Biblia en inglés vernáculo, tan legible y apropiada como para una persona inglesa pudiera leerla y basarse en ella para su vida diaria al discernir la voz de Dios hablando en su propio idioma. Para ese entonces, Tyndale, multilingüe y muy preparado, tenía alrededor de 30 años. Para llevar a cabo su trabajo, Tyndale tuvo que dejar Inglaterra, pues nadie lo protegería para una tarea «tan peligrosa». Tyndale viajó a Alemania donde completó el Nuevo Testamento en 1525. Luego se dirigió a Antwerp, Bélgica, siempre escapando de los agentes ingleses, donde tradujo e imprimió los primeros cinco libros del Antiguo Testamento. En Bélgica conoció una comunidad de comerciantes ingleses y vivió entre ellos, aunque sabía que los agentes ingleses procuraban encontrarlo con fines perversos. Al sentirse a salvo entre sus compatriotas bajó la guardia, lo que finalmente sería fatal. Tyndale se hizo amigo de Henry Phillips quien se ganó su confianza al tiempo que buscaba obtener la recompensa ofrecida por su cabeza. En mayo de 1535 la trampa fue tendida. Tyndale fue apresado y llevado como prisionero al castillo de Vilvoorde, cerca de Bruselas, donde padeció por 18 meses, en condiciones infrahumanas. Luego fue llevado ante el tribunal acusado de mantener la creencia de que «solo la fe justifica…y creer que el perdón de los pecados y la misericordia ofrecida en el evangelio eram suficiente para la salvación.» Ni bien comenzó su juicio, para utilizar un término, Tyndale se dio cuenta que no había defensa posible y que la muerte sería inevitable. Old BibleCon su cuerpo temblando de frío por los inclementes inviernos, Tyndale siguió traduciendo hasta completar la Biblia en inglés, ayudado por su carcelero que simpatizó con el traductor. En agosto de 1536, Tyndale fue condenado como hereje, y degradado de su grado religioso. Dos meses después, ya con todos los trámites realizados y luego de ofrecerle la «oportunidad de arrepentimiento», para no morir afuera de la gracia de Dios, Tyndale fue llevado a la hoguera acompañado de los gritos de una muchedumbre «oficialista» que lo acusaban de pagano. Ya firmemente asegurado a la estaca, Tyndale elevó su última oración a Dios: «Señor, abre los ojos del rey de Inglaterra», tras lo cual sus ejecutores comenzaron el fuego que apagaría su vida terrenal enviándolo a la vida eterna, a los pies del Señor a quien tanto amó. Aquella oración final fue dirigida al rey Henry VIII, cuya búsqueda de un heredero masculino había costado la vida de Ana Bolena y el matrimonio de Catarina. ¿Sería finalmente respondida la oración de Tyndale? Ciertamente así fue. Dos años después de la muerte de Tyndale, el rey Henry VIII autorizó la distribución de la «Biblia de Mateo», gran parte del trabajo de Tyndale. Finalmente, en 1539, todos los impresores y libreros recibieron la orden real de asegurar que todos puedan recibir la Biblia en su inglés maternal. El sueño de Tyndale y su última oración fueron una clara realidad.
  23.  La tradición católica navideña tiene en los Reyes Magos del nacimiento de Jesús a un pilar fundamental de la Navidad. Y en algunos países, la mayoría hispanohablantes, sus figuras conviven con la de Papá Noel / Santa Claus como portadores de los regalos navideños, cuando no la reemplazan por completo y la entrega de presentes se limita a la noche del 5 al 6 de enero de cada año. Su figura colectiva es inamovible: tres Reyes Magos, uno negro y dos blancos, estos últimos con barbas blanca y castaña respectivamente. Sus nombres, Melchor, Gaspar y Baltasar. Los tres con sus respectivas coronas, como reyes que son. Demasiado detalle, quizás, para lo que suele ofrecer la Biblia. En realidad, según la Biblia, sólo hay una referencia a estos magos, y no dice nada de "reyes". De hecho ni siquiera dice que sean tres, ni mucho menos sus nombres, ni sus razas, ni sus aspectos. Ni siquiera a sus géneros. La mención aparece en el Evangelio según San Mateo, capítulo 2, versículos 1 a 12:
  24. El movimiento lolardo o wyclifista fue un movimiento político y religioso de finales del siglo XIV e inicios del siglo XV en Inglaterra, generalmente identificado como un precursor de la Reforma. Sus objetivos principales eran precisamente la reforma de la Iglesia. Los orígenes del movimiento lolardo (Lollardy) o wyclifista se encuentra en las enseñanzas de John Wyclif (de ahí el nombre de esta corriente), un teólogo prominente de la Universidad de Oxford hacia 1350+ Wyclif distribuye ejemplares de su traducción al inglés de la Biblia entre los "sacerdotes pobres". Cuadro de William Frederick Yeames. Creencias Entre sus principales doctrinas estaba aquella que propugnaba que la devoción era un requerimiento para que un sacerdote fuera de "verdad" un sacerdote o para que administrara debidamente los sacramentos, y además la que afirmaba que el laico devoto tenía la facultad de ejecutar los mismos ritos y funciones, pues el poder religioso y la autoridad resultaban de la devoción y no de la jerarquía eclesiástica. Enseñaban que la Iglesia cristiana era la "Iglesia de los salvados", queriendo dar a entender que la verdadera Iglesia de Cristo estaba constituida por la comunidad de los fieles, que tenía mucho en común con la Iglesia oficial, pero que no era lo mismo. Enseñaban además una cierta forma de predestinación. Buscaban también eliminar las leyes que limitaban el salario de los campesinos y se llegaron a asaltar posesiones nobiliarias e iglesias, a las que se achacaba el mantenimiento de una estructura social concreta. Abogaban por la pobreza apostólica y la tasación de las propiedades de la Iglesia. Negaban la doctrina romana de la transubstanciación, favoreciendo por ello la doctrina de la consubstanciación en la Eucaristía. Las doce conclusiones Un grupo de lolardos dirigió al Parlamento una petición con doce conclusiones que fueron fijadas en las puertas de Westminster Hall en febrero de 1395.1 Las doce conclusiones revelan algunas ideas básicas de los lolardos. La primera conclusión rechaza la adquisición de riqueza temporal de los líderes de la Iglesia, ya que la acumulación de riqueza aleja de las preocupaciones religiosas y provoca la codicia. La cuarta conclusión afirma que la Biblia no dice que el pan de la Eucaristía se convierte en Cristo. La conclusión sexta establece que los funcionarios de la Iglesia no deben ejercer el poder temporal o secular, pues esto constituye un conflicto de intereses entre las cosas del espíritu y los asuntos del Estado. La octava conclusión señala como absurda la reverencia hacia las imágenes en la iglesia. Otras conclusiones más relevantes se oponían a la pena de muerte, rechazaban los juramentos y el celibato obligatorio de los religiosos y afirmaban que los miembros del clero deben estar sometidos a las leyes civiles. Declaraban que todo cristiano verdadero es un sacerdote delante de Dios y denunciaban las guerras, la violencia y el aborto. Otras doctrinas Aparte de las doce conclusiones, los lolardos sostenían otras opiniones, por ejemplo, creían que los niños se salvan si mueren sin bautizarse, profesaban el milenarismo y criticaron a la Iglesia por no considerar lo suficiente en Apocalipsis. El manuscrito conocido como Ecclesiae Regimen o Treinta y siete artículos contra la corrupción en la Iglesia expresa la opinión de los lolardos sobre la necesidad de una reforma eclesial. Era atribuido a Wycliff pero varios expertos consideran que fue redactado por John Purvey, un lolardo que murió en prisión en 1414. Persecución  Ejecución de John Badby. Ilustración del Libro de los Mártires de John Foxe. El edicto del rey Enrique IV De heretico comburendo en 1401 prohibió las Biblias traducidas por Wycliff y ordenó perseguir bajo pena de muerte en la hoguera a los lolardos por oponerse a los juramentos y al bautismo de niños y subvertir el orden de la iglesia.4 El primer ejecutado fue John Badby, en 1410. El movimiento fue declarado oficialmente herejía en el concilio de Constanza en el año 1415. Influencia sobre el Husismo Según el espiritualista Sebastian Franck, el reformador checo John Huss conocía las tesis de los lolardos y los escritos de Wycliff a través de Jerónimo de Praga y adoptó trece puntos de ellos, entre los cuales menciona la inexistencia del purgatorio; la inutilidad de las oraciones por los muertos; la negación de la primacía del obispo de Roma sobre otros obispos; la confesión ante Dios para el perdón de los pecados y no ante el sacerdote, y el llamado a la pobreza de los ministros de la iglesia. Etimología A pesar de no ser conocido el origen del término, se ha propuesto la hipótesis de derivarla del término en latín lolium ("tara" o "hierba dañina"). Si es cierto, esto debería haber sido una referencia ofensiva para calificarlos de herejía contra la Iglesia cristiana, como las hierbas dañinas que surgen en medio del grano en la parábola de Jesús. Otro término despectivo que se propone para la etimología es el del neerlandés medio lollaerd que significa "murmurador". Se ha propuesto también que la palabra lolardo viene del inglés medieval loller, vagabundo. Otra hipótesis, mucho más probable, es que venga del nombre de Valter Lollard o Lolhard, un predicador neerlandés valdense que fue martirizado a manos de los partidarios de la Iglesia de Roma en la primera mitad del siglo XIV.  WIKIPEDIA Â
  25.  




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